jueves, 8 de diciembre de 2016

ASÍ DE SIMPLE de John Gribbin - Gribbin hace que lo más difícil parezca fácil y la ciencia fascinante - Valoración 9 sobre 10


Título original Deep Simplicity. Chaos, Complexity and the Emergence ofLif
Traductor Mercedes García Garmilla
Páginas 384
Idioma Español
Publicación 2004 (2006)
Editorial Critica SL
 
 
Sí, simple, aunque no tanto. O todo lo simple que puede explicarse la aparición de la vida a partir de unas condiciones iniciales simples capaces de generar complejidad y, en último término, vida.

John Gribbin es astrofísico y un gran divulgador científico que se atreve con los temas más abstrusos y los hace asequibles a los profanos. A diferencia de otros escritores que te pasean por la superficie y en cuanto te sumergen te ahogas, con Gribbin tienes la sensación que te guía a profundidades hasta ahora inalcanzables. Hay divulgadores, como Mlodinow (1), que para ser amenos recurren a anécdotas personales y analogías cotidianas, y lo hacen muy bien (no lo critico, me encanta); pero son muchos los que a la hora de pasar de la anécdota al meollo se enredan y lo despistan a uno, cándido lector. Otros tratan los temas científicos con tanto desenfado que tienes la sensación de estar ante un programa de chismorreo o ciencia-basura. Es lo que tiene vivir un momento de inflación divulgadora: hay de todo para todos, y puede que sea para bien, si te lleva de lo malo a lo mejor. De Gribbin, estoy leyendo en paralelo una historia de la ciencia (2) fascinante, la mejor que he leído hasta hoy, y no dudo en añadirlo a mi lista de divulgadores preferidos al lado de Krauss, Pinker, Wilson, Coyne, Harris o Ridley.
En “Así de simple. El caos, la complejidad y el origen de la vida”, Gribbin nos conduce, en un apasionante viaje, desde la termodinámica, la entropía, el origen de la teoría del caos, los fractales, los sistemas complejos, la evolución, Jim Lovelock y su Hipótesis Gaia, el ciclo del DMS, la retroalimentación biosfera y clima, hasta la aparición de vida en la tierra y la posibilidad de que exista en otros planetas.

El camino está sembrado de perlas del conocimiento matemático, físico y biológico que Gribbin extrae, acopia y descifra para hacerlas comprensibles al lego. Así nos habla del problema de los tres cuerpos, las funciones no lineales, el caos determinista y los atractores (fascinante), los fractales y los sistemas dinámicos y otros conceptos que te suenan pero que, hasta Gribbin, eran muy difusos. Gracias a que te guía hasta el meollo logra el prodigio de que el lector se pregunte: ¿y si me metiera a fondo con la teoría del caos, o los fractales, o los sistemas complejos, o…? Y, a la vez, pobre ingenuo, que lamentes una vez más tu falta de preparación en matemáticas.

El objetivo de Gribbin es no amedrentar al lector con complejidades técnicas que le hagan abandonar la lectura. Lo pone fácil para que sigas detrás de la zanahoria. Por ejemplo. Para introducir los números complejos empieza:
A un nivel más abstracto, el mismo principio básico se aplica a lo que los matemáticos optan por llamar números complejos. Este nombre ha asustado a muchos estudiantes, pero los números complejos son en realidad muy sencillos, ya que sólo tienen dos componentes, lo cual no justifica en absoluto el uso del término «complejo». Los dos componentes de un número complejo son en sí mismos números corrientes, que se diferencian entre sí en que uno de ellos está multiplicado por una constante universal denominada i.”
O elige con cuidado las analogías:
Una rueda, incluso un piñón, no es un objeto complejo. Pero una bicicleta de carreras, que no es fundamentalmente más que un conjunto de ruedas y palancas, es un objeto complejo, en el sentido científico del término, aunque sus componentes individuales, y el modo en que ejercen interacciones unos con otros, resultan fáciles de entender.”
La habilidad de Gribbin hace que lo más difícil parezca fácil y la ciencia fascinante. “Así de simple” es la prueba de que el autor cree lo que dice al final de la Introducción a su “Historia de la ciencia”:
La ciencia es uno de los mayores logros de la mente humana (se podría decir que es el mayor de todos), y el hecho de que los avances en realidad los hayan llevado a cabo en su mayor parte personas que tenían una inteligencia normal, avanzando paso a paso a partir del trabajo de sus predecesores, no hace menos destacable lo que aquí relatamos, sino que lo convierte en algo aún más notable. Prácticamente cualquiera de los lectores de este libro, si hubiera estado en el lugar adecuado en el momento oportuno, podría haber hecho los grandes descubrimientos de que hablamos aquí. Dado que el avance científico no ha llegado, ni mucho menos, a su punto final, es posible que alguno de los lectores se vea implicado en el próximo paso de la historia de la ciencia.”

NOTAS
(1) Leonard Mlodinow: Las lagartijas no se hacen preguntas (2015)
      Leonard Mlodinow: El andar del borracho: cómo el azar gobierna nuestras vidas (2008)

(2) John Gribbin: Historia de la ciencia 1543-2001 (2003)
¿Has leido el libro o te gustaria leerlo?. Haz tu comentario. Has llegit el llibre o t'agradaria llegir-lo ?. Fes el teu comentari.

No hay comentarios:

Publicar un comentario